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Nuestros ilustres y la prensa en el siglo XX. Sigue su ruta. Parte I

La historia de la presencia en periódicos y revistas en el siglo 20 de los ilustres acogidos en nuestro proyecto Autógrafo está llena de títulos que se suceden uno tras otro, podría decirse que es casi imposible recopilarla. Los investigadores Josefina Rivera (1923-2010) en su magna obra Literatura puertorriqueña, su proceso en el tiempo y Adolfo E. Jiménez Benítez, Historia de la literatura puertorriqueña, a través de revistas y periódicos, constituyen dos fuentes voluminosas, cuyos encomiables esfuerzos detonan mayor interés en seguir conociéndonos a través de la prensa. Nuestro grupo de ilustres destacó en ciencias, literatura, política, arte, empresarismo y educación, todas son ramas que fomentaban la divulgación impresa de contenidos que iban formando al pueblo puertorriqueño, ahora bajo el gobierno estadounidense. La tendencia era la búsqueda de autoconocimiento de nuestra esencia nacional y cómo podíamos seguir creciendo con idiosincrasia propia. Eso los llevaba a publicar sin detenerse.

Al igual que en el blog anterior “De cómo nuestros ilustres estuvieron vinculados a periódicos y revistas en el siglo 19” perseguimos en este blog ser parte de los resortes que provoquen en nuestra juventud y lectores en general, a usar las herramientas de búsqueda actuales para seguir aprendiendo del tema y, ¿por qué no? animarlos a crear sus propios medios de comunicación digitales. El blog, las páginas, portales y canales, usados con conciencia social, aportan a la vitalidad de un Puerto Rico que contraste con el desequilibrio y descontrol en nuestras comunidades. No todos son vídeos, también hay que escribir.

Espacio para la diferencia

Empezamos por José Celso Barbosa (1857-1921), médico autonomista radical bajo España, fundó el Partido Anexionista Puro contra el Partido Anexionista de Muñoz Rivera y que mantuvo dicha radicalidad a través de su postura anexionista bajo el régimen estadounidense. Su trayecto político le perfila como un adalid que buscaba cambiar la mentalidad del gobierno estadounidense por un régimen que permitiera la anexión de Puerto Rico a EE. UU. con identidad, poder político y económico. Se enfrentó a la Ley Foraker, la primera ley orgánica bajo el nuevo gobierno, que nos subordinaba a este y no nos integraba. Así inicia coloridos debates con columnas en el periódico El País de 1895 a 1902. Luego fundó El Tiempo (1907-1921). Fue nuestro primer periódico bilingüe hecho en el país, producido para provocar el debate y la reflexión desde su posición anexionista y republicana (Jiménez Benítez 126).

Desde el régimen español el poeta y político Luis Muñoz Rivera sostenía acalorados debates con el grupo de Barbosa. Ambas facciones anexionistas debatían en asambleas y diarios. Como sabemos, Muñoz Rivera fundó en Ponce La Democracia (1890-1948), periódico que difundía las posturas que vinculaban su autonomismo con las visiones del Partido Liberal Fusionista Español de Práxedes Mateo Sagasta. Luego, con la invasión estadounidense, La Democracia favoreció los postulados del Partido Unión (1904) también de Muñoz Rivera que pretendía unir a federales y republicanos nacionales contra las imposiciones del gobierno extranjero. En ese camino fundó en San Juan en 1900 el Diario de Puerto Rico contra la Ley Foraker y los seguidores de Barbosa. Agrios debates con respetuoso estilo se publicaban en sus páginas. Sin embargo, las turbas republicanas hicieron que este periódico desapareciera meses después. Muñoz se exilia en Nueva York y en 1901 funda el semanario bilingüe Puerto Rico Herald, con el propósito de educar a la ciudadanía estadounidense sobre el caso de Puerto Rico.

Pero Muñoz Rivera también era un poderoso poeta y escritor ingenioso. Participó activamente de Gil Blas, revista que se publicó desde 1908 hasta 1910. Era una publicación semanal de literatura y humor, que se editaba en San Juan. Sus críticas políticas y sociales se hacían en un collage de poemas cortos, cuentos ingeniosos, notas creativas, noticias cortas y artículos extraídos de periódicos extranjeros. Mantenía un ojo en la política estadounidense. En su Año 1, número 5, la portada tiene una caricatura del Tío Sam en actitud soberbia frente a una campesina de Colombia y un campesino de Panamá. Debajo dice con humor satírico: “Sembró allí la división. A Colombia abrió en canal, hoy en Panamá hace otro igual. ¡Y que si aguante el Japón!” (https://issuu.com/iatr/docs/1908_gil_blas) Contenía muchos anuncios publicitarios que la sostenían, fotos de sus escritores y caricaturas. Dirigida por Luis Rodríguez Cabrero (el poeta satírico más importante de Puerto Rico), tanto Muñoz Rivera como nuestro también ilustre, el español Manuel Fernández Juncos, eran colaboradores fundamentales (127). Se observa a Salvador Brau y a Eugenio Astol entre sus escritores continuos.

Periodismo literario y literatura en los periódicos: la Revista del Ateneo, Chantecler, Puerto Rico Ilustrado, la Revista de las Antillas y El Imparcial

La literatura aportaba a la construcción de nuestro país. Su espacio era los periódicos y revistas, sean especializados o con secciones especiales, fueran serios o humorísticos. Es así como La Revista del Ateneo tiene un nuevo comienzo en 1905. Su formato es bimestral. Arranca con un discurso de nuestro ilustre Eugenio María de Hostos (1839-1903), fallecido dos años antes (1903). Así también publican el discurso de Manuel Fernández Juncos (1846-1928) dicho en 1903 cuando fue presidente del Ateneo y celebraba la apertura de un certamen literario.

De 1909 es el semanario humorístico, literario y de actualidades, titulado Chantecler. Nuestro ilustre compositor Braulio Dueño Colón (1854-1934) dirigió en Bayamón este semanario, el cual había sido fundado junto a Antonio Coll Vidal y al poeta Virgilio Dávila (Jiménez Benítez 131, 135). Recuérdese que Dueño Colón había musicalizado varios poemas de Dávila, como “La terruca”, “La vuelta a la escuela”, “Las vacaciones” en el cancionero escolar de 1901 elaborado con Fernández Juncos; ahora extendían la colaboración mutua para propagar mediante la prensa sus posiciones sobre qué caminos deberían seguir la lírica, la música y la sociedad bayamonesa. Dávila fue alcalde de este municipio por cinco años (1905-1911).

Puerto Rico Ilustrado fue el órgano periodístico más importante de la primera mitad del siglo 20. Tuvo una vida de cuarentaidós años, desde 1910 hasta 1952. Esta revista cultural fue fundada por el canario Romualdo Real, quien en 1919 fundaría el periódico El Mundo. Este sería dirigido a partir de 1924 por nuestro ilustre Ángel Ramos, quien lo compró en 1944. A raíz del empeño empresarial en el nuevo periodismo que significó El Mundo, Ramos decide cerrar Puerto Rico Ilustrado, que había pasado a ser una revista cultural vital para el país. Entonces El Mundo fortaleció su sección cultural con nuestros ilustres a la cabeza, como veremos.

Entre las secciones de Puerto Rico Ilustrado había una dedicada a la publicación de novelas escritas por autores internacionales y puertorriqueños. Esta sección duró hasta 1913. Es importante resaltar que esta revista fue puntal en el desarrollo de una nueva sensibilidad poética llamada Modernismo, la cual buscaba la afirmación criolla e hispana frente a la invasión cultural, mediante un lenguaje sensual y exuberante. Se convirtió en su tribuna facilitando su desarrollo artístico. Algunos escritores fueron Jesús María Lago (1873-1927), José P. H. Hernández (1892-1922), Luis Palés Matos en su primera etapa, Trinidad Padilla, la Hija del Caribe (1864-1958), Virgilio Dávila (1869-1943), Nemesio R Canales (1878-1923) y Miguel Meléndez Muñoz (1884-1966) (Rivera 260-296). Sobresale de este grupo nuestro ilustre Luis Lloréns Torres (1878-1944), quien colaboró frecuentemente con artículos y poemas (Jiménez Benítez 129-130).

La Revista de las Antillas, clave en el desarrollo del periodismo literario del siglo 20, fue fundada por el mismo Lloréns Torres. La dirigió desde marzo de 1913 hasta junio de 1914. Escribía bajo el seudónimo Luis de Puertorrico artículos sobre “prehistoria, historia y filología boriquense” (Rivera 281). Salía una vez al mes y sus secciones giraban en torno a la literatura, el arte, la historia, filosofía, política, economía y estadística, además sobre jurisprudencia, legislación, ciencias, agricultura, comercio y el mundo femenino. La revista buscaba que el país conociera los debates mundiales, para ello tenía redactores del extranjero, tanto en Cuba, como en Madrid, Washington, París, Nueva York, Santo Domingo. El redactor de Washington era Luis Muñoz Rivera. Se buscaba que fuera adecuada para todas las familias de diversas tendencias y credos. Manuel Fernández Juncos era parte de los colaboradores; algunas creaciones suyas fueron publicadas, como el cuento satírico sobre George Washington “El retrato de Juan Cintrón”. (140). Por supuesto que incluía poemas y artículos de fondo de Lloréns y poemas de Lola Rodríguez de Tió, quien aún vivía, exiliada en Cuba.

La revista era seria e ingeniosa; afirmaba la independencia para Puerto Rico. Sus dirigentes claves, Lloréns Torres y Nemesio Canales (1878-1923), perseguían que se hablara del tema internacional, pero que también en el extranjero se hablara del tema antillano. Para ello tenían la sección “Vendimia literaria”. La primera aparición de esta sección notifica sobre el proceso para traer de París los documentos y restos del médico, libertador e ilustre nuestro, Ramón Emeterio Betances (1927-1898). Alrededor de la revista creó un poderoso ambiente literario. Incluso abrió una editorial para publicarle sus libros a algunos autores, llamada la Biblioteca Americana. Uno de los libros publicados fue Sonetos Sinfónicos de Lloréns. Las tertulias político-culturales celebradas en el legendario restaurant La Mallorquina complementaban el quehacer cultural sociopolítico del momento, impulsado la Revista de las Antillas, la cual también fue clave en la organización de los escritores modernistas dándole sentido a su escritura. Rubén Darío, el gran poeta nicaragüense, fue colaborador de la revista.

Como otros proyectos, la revista cierra por razones económicas. Ante esto Luis Lloréns Torres y Nemesio Canales crearon el semanario literario satíricoJuan Bobo de 1915-1917, que luego se llamó Idearium en 1917. Repleto de artículos cortos, caricaturas, columnas de agria sátira política, fomenta la fusión del ingenio, la letra y la búsqueda de un mejor porvenir. Más tarde, Canales funda La Semana en 1922 para la cual escribía también Lloréns, que a su vez publica en Puerto Rico Ilustrado, La Democracia, la revista de acción social Hostos y el semanario Somos.

Otro periódico que dejó huella en la historia popular puertorriqueña fue El Imparcial. Arrancó en 1918, subtitulado como el “Diario de la tarde”. Además de las noticias sociopolíticas nacionales y estadounidenses, abrió espacio a los jóvenes escritores que proponían nuevas corrientes artísticas. El primero fue El diepalismo, expresión poética que exploraba la sonoridad como eje de su propuesta. Sus manifiestos aparecieron en este rotativo en 1922 y 1923. El poema más emblemático “Orquestación diepálica” fue también publicado por este diario. Este fue escrito por los fundadores del movimiento: José de Diego y Padró (1899-1974) y nuestro ilustre Luis Palés Matos (1898-1959). De ahí su nombre Die-Pal-ismo. “Timbal y platillos: Tún-tún-tún… cutúncuntun…”así iniciaba la valiente publicación.

Otro movimiento artístico de vanguardia, también constituido por la juventud rebelde contra las viejas formas poéticas, lo fue El euforismo. Buscaban una poesía fuerte producto del contacto con la máquina, la llave, la sierra. En noviembre de 1922 publicaron su manifiesto en El Imparcial. Ya habían publicado el poema euforista de Vicente Palés Matos, hermano de nuestro ilustre, “El tornillo”, que comienza: “¡Padre Tornillo!… Padre de lo estable y lo fuerte en la mecánica…” (Rivera 300-303).

Pero el espacio para la creativa rebeldía no se detuvo ahí. El Imparcial publicó en octubre de 1925 el manifiesto de la hermandad artística acogida al Noísmo. Compuesto por jóvenes adscritos al Ateneo, se promulgaba la incredulidad, la duda y la negación como puntos de partida de la filosofía; favorecían la renovación literaria y rechazaban la escritura zonza. Aspiraban a través de la rudeza, cantarlo todo. Luis Palés Matos formó parte de este grupo. Este periódico publicó un sinfín de sus sucintos poemas: “Los mendigos”: Con las manos extendidas/ recogen sol para untarlo en sus miserias. “Amor”: Sobre su corazón/ me sumó, me restó y me multiplicó/ Yo siempre daba cero” (Rivera 308-309).

Como ves, Puerto Rico Ilustrado, la Revista de las Antillas y El Imparcial fueron fundamentales para esas primeras tres décadas del siglo 20. Posicionaron a nuestros ilustres como exponentes de los nuevos movimientos literarios y las nuevas propuestas para definir el trayecto que debía seguir nuestro país. Esto no se detuvo aquí, la aportación de la prensa escrita fue creciendo vertiginosamente. Surgieron más periódicos y revistas independientes. En la próxima parte de este tema te daremos más detalles de esta evolución Sin embargo ahora, corre a tus redes y escribe sobre este asunto desde el Puerto Rico actual.