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De cómo nuestros ilustres estuvieron vinculados a periódicos y revistas en el siglo 19

Al igual que en la actualidad, en la que figuras de relevancia social, política, cultural y deportiva constantemente están expresándose a través de los periódicos digitales, blogs y redes sociales en general, los ilustres agrupados en nuestra colección de Autografo.TV se manifestaban en periódicos y revistas impresas. En la investigación de Adolfo E. Jiménez Benítez, Historia de la literatura puertorriqueña, a través de sus revistas y periódicos, se establece sin lugar a duda que nuestra literatura emergió primero en los periódicos, en almanaques, calendarios, revistas y antologías, una vez llegó a Puerto Rico la imprenta en 1806 (45-57). Así que muchos de nuestros ilustres, antes de publicar un libro, aportaron con poemas, narraciones cortas, columnas de corte sociopolítico en la prensa o en alguna de estas publicaciones. A la par, cuando fueron motivo de noticia, la prensa se vio obligada a informar sobre sus acciones valerosas.

Ilustres en la prensa

Empecemos por asomarnos a los ilustres que no forjaron algún medio de comunicación, pero sí aparecieron en ellos. Es importante recordar que el primer periódico de nuestro país se llamó La Gaceta de Puerto Rico. Este tuvo una existencia larga; se publicó desde 1806 hasta 1890, otros historiadores colocan su cierre en 1902. Fue un órgano periodístico a favor del imperio español. A pesar de que nuestros ilustres José Campeche (1751-1809) y Ramón Power Giral (1775-1813) murieron cerca de su fundación, el rotativo publicó noticias sobre ellos.  El 29 de agosto de 1809 este da cuenta del festejo a Ramón Power y Giral realizado por el pueblo cuando fue electo representante a las Cortes de Cádiz. En las fiestas se cantaron himnos, se realizaron pinturas alegóricas y se levantaron arcos de triunfo, gente de todas las edades con énfasis en la juventud participaron del homenaje (Alejandro Tapia y Rivera, Noticia histórica de Ramón Power, 10).

La muerte del primer pintor puertorriqueño José Campeche, acaecida el 7 de noviembre de 1809, fue notificada por La Gaceta, así lo constata también Alejandro Tapia y Rivera al escribir “La Gaceta del Gobierno de la Isla hizo su elogio…” (Vida del pintor puerto-riqueño José Campeche). Campeche no fue olvidado. Encontramos que este periódico publica décadas más tarde el artículo “Al pintor puerto-riqueño José Campeche” por D. R. Marín, anunciado en su sección “Prospecto” del 10 de noviembre de 1860.

Otros ilustres que no forjaron algún medio noticioso, pero sí aparecían en ellos fueron Mariana Bracety y Francisco Oller.  Un periódico relevante surgido en Puerto Rico en la primera mitad del siglo 19 lo fue el Boletín Mercantil (1839). Este comenta una exposición de Francisco Oller realizada en el Ateneo Puertorriqueño en 1907, pero en el siglo 19 múltiples publicaciones hablaron sobre sus proezas en el arte como lo fue la Revista Blanca, que mencionaremos al final de este escrito. Mariana Bracety aparece en la prensa como parte del grupo arrestado por los sucesos de Lares de 1868, junto a Lola Rodríguez de Tió, quien sí tuvo mucha injerencia en la prensa.

Almanaques

Los almanaques y calendarios fueron publicaciones colectivas que proliferaron en nuestro país durante el siglo 19 hasta inicios del siglo 20. De corte literario salían a la luz asiduamente; podían incluir temas generales y literarios. Fungieron como antesala de las revistas de letras decimonónicas. Estimularon la escritura creativa tanto en San Juan como en otros puntos del país. Comenzó esta tendencia en Mayagüez en el año de 1857. Nuestra ilustre Lola Rodríguez de Tió aparece como colaboradora junto a Braulio Dueño Colón y Manuel Fernández Juncos (Jiménez Benítez 57).

Otro almanaque surgió en San Juan en 1877 dirigido por José González Font. Se llamó El Almanaque Literario en el que colaboró Manuel Fernández Juncos y el esposo de Lola Rodríguez, Bonocio Tió, entre decenas de escritores nuestros. Luis Muñoz Rivera se inicia en la modalidad de los almanaques con el Almanaque de las Damas (1884 a 1887). La figura de Fernández Juncos la encontramos nuevamente en la publicación humacaeña Calendario de Puerto Rico para 1879. Este órgano incluía, además de literatura, artículos de interés general (Jiménez Benítez 57-58).

Ilustres que impulsan la prensa y otras publicaciones

La libertad de prensa y la libertad de asociación fue ganada en Puerto Rico por los sectores liberales que se agruparon en el Grito de Lares y por el sector autonomista que se agrupó en partidos políticos a partir de 1870, a la par que en España los reformistas lograban un régimen constitucional a partir de 1868. Surgen periódicos y revistas al calor de la lucha social encaminada por estos partidos políticos y los gremios obreros emergentes. Los ilustres que marcaron su presencia a través de la prensa durante este periodo fueron Ramón Emeterio Betances (1827-1898), Eugenio María de Hostos (1839-1903), Manuel Fernández Juncos (1846-1928), Lola Rodríguez de Tió (1843-1924), a esta gesta se añaden en el último tercio Luis Muñoz Rivera (1859-1916) y José Celso Barbosa (1857-1921).

 En el caso de Betances, quien estudió medicina en Francia, plantó bandera en varios diarios internacionales mucho antes que en su país, pues podía escribir en varios idiomas. Publicó artículos científicos en el periódico madrileño El País para 1864; en Nueva York para 1869 escribió para el periódico La Revolución con el seudónimo El Antillano, así también para periódicos parisinos. Es por estas publicaciones científicas, literarias y políticas, que el gobierno francés le otorga la Legión de Honor. Algunos títulos de los periódicos que el investigador Jiménez Benítez logró compilar de manera extraordinaria son: Le XIX Siecle, Le Temps, La Presse, Revie Diplomatique, Journal des Debats, Le Travail, L’Intransigeant, Echo Polyglote, L’Echo de París, Le jour, La República Cubana y América en París. Varios periódicos españoles reprodujeron sus escritos: El Progreso, La República, El Heraldo de Madrid y El Liberal (Jiménez Benítez74-75).

Eugenio María de Hostos es un caso excepcional. Toda la vida fue columnista de periódicos y revistas. Trabajaba como crítico de espectáculos y crítico literario. Sus contribuciones eran reflexiones y propuestas para la lucha por la libertad de las Antillas, reseñas críticas sobre espectáculos musicales y teatro, críticas al gobierno, entre muchos temas de urgencia social. En España, entre 1863-1869, cuando no había cumplido treinta años, trabajó para los periódicos: El Museo Universal, La América, El Cascabel, La Democracia, La Iberia, La Soberanía Nacional, La Nación, El Progreso y La voz del siglo, con un amplio compromiso antillano. En Francia, Nueva York, Colombia, Venezuela, Chile, Cuba, República Dominicana (funda tres periódicos: Las tres Antillas, Los Antillanos y El Normalista) y Puerto Rico publicó constantemente artículos que marcaban polémicas y un tipo de ensayismo crítico comprometido con las sociedades americanas, la mujer, el teatro, la educación, la libertad, el progreso, entre muchos temas urgentes (76-79).

Resaltamos algunos datos sobresalientes sobre su jornada periodística. Hostos al igual que Betances escribió en La Republique Cubaine, pero, además, allí en suelo francés colaboró por la independencia de Bélgica escribiendo para L’Independence Belge. Así también coincide en Nueva York con Betances al escribir en La Revolución, donde también fue invitado a escribir para en el periódico Patria, fundado por el poeta y líder del movimiento libertador cubano, José Martí (1853-1895). Recordados son sus publicaciones en suelo chileno con el periódico El Ferrocarril, sobre todo la publicación por segmentos de su ensayo Juicio crítico de Hamlet, que lo catapultó como uno de los principales ensayistas latinoamericanos del siglo 19 (José Luis Vega, Eugenio María de Hostos, Hamlet, Ensayo Crítico, 10).

El político, periodista y poeta español, radicado en Puerto Rico desde 1857, Manuel Fernández Juncos, publicó en 1867 su primera columna entorno a las costumbres puertorriqueñas en el periódico El Porvenir. Su escritura en rotativos continuó en ascenso a través del periódico “El Derecho de Ponce, La Razón de Mayagüez y El Clamor del País, órgano autonomista…” (https://enciclopediapr.org/content/manuel-fernandez-juncos/) hasta fundar su propio medio de comunicación, llamado El Buscapiés. Puedes conocer más de esta hazaña en nuestro blog “¿Podríamos considerar a Manuel Fernández Juncos precursor de los blogs o socialización del espacio virtual?” ( https://autografo.tv/manuel-fernandez-juncos-blog/). Su contenido consistía en los temas de la literatura, el comercio, las artes, pero también se publicaban artículos sobre Cuba, Puerto Rico y el autonomismo, los cuales ameritaron tomar precauciones con los nombres de los autores. Se normalizó el uso de seudónimos. El mismo Fernández Juncos firmaba como “Pero Grullo”, “Inocencio Alegre”, “Juan Verídico”, “Fray Pepino”, “Fray Gerundio”, “Juan Inquilino” y “Periquillo”. Algunos de nuestros ilustres que escribieron para este periódico fueron Luis Muñoz Rivera y Lola Rodríguez De Tió (Jiménez Benítez 62-65).

            Lola Rodríguez de Tió publica sus poemas en periódicos y revistas antes de editarlos en libros. Su cercanía con la prensa era directa, puesto que se casó con el periodista Bonocio Tió. Juntos fundaron diarios contestatarios, que apostaban a la libertad de Puerto Rico, que la inteligencia española les cerraba. Al regresar de su primer destierro, la pareja funda en 1880 tres periódicos: La Patria, El Diario de Avisos y El Anunciador Comercial. Todos de Mayagüez (81).

Luis Muñoz Riveracompró la maquinaria para imprenta del periódico El Ponceño, que había cerrado en 1854. Con este equipo fundó en 1890 La Democracia, allí mismo en Ponce (51), la cual convirtió en trinchera para el movimiento autonomista, que él dirigiera. Importante es resaltar, que paralelo a su contenido sobrio, Muñoz Rivera tenía en su periódico una columna titulada Retamas “de sátira política en verso que publicaba bajo el seudónimo de Demócrito en colaboración con José A. Negrón Sanjurjo (1864-1927), quien se firmaba Heráclito” (Josefina Rivera, Literatura puertorriqueña , su proceso en el tiempo, 195). Por otro lado, este periódico fue el que más apoyó la gesta cultural del músico e ilustre Juan Morel Campos con un sin número de artículos, incluyendo la nota de duelo ante su repentina muerte en 1896 (Néstor Murray, “Juan Morel Campos: el musicólogo de Puerto Rico”, El Adoquín). También

Morel Campos estuvo vinculado a la prensa artesanal por su hermano Ramón Morel Campos, a través del periódico El Artesano (1874), El Obrero de Ponce y La Revista Obrera (1893).

            José Celso Barbosa publica enEl Diario de Puerto Rico seis artículos favoreciendo el cooperativismo para nuestro país, apelando a los obreros y a las personas de bien  “La organización rebajaría el costo del consumo, establecería ramos de producción, sería un magnífico principio para el ahorro y el crédito del obrero que de esta manera pasaba a ser propietario. Esta fue la primera vez que se intentó un proyecto de esa índole en Puerto Rico” (Antonio S Pedreira, Un hombre de pueblo, José Celso Barbosa, 98). También este órgano fue recipiente de su voz en varias polémicas durante 1893 dentro del Partido Autonomista al que pertenecía. Como director económico del directorio de su partido fundó el periódico El País,el 7 de agosto de 1895, que poco a poco generó una llamativa polémica contra La Democracia de Muñoz Rivera, cabeza de otra de las facciones autonomistas (120). El conflicto fue sobre el Pacto de Sagasta, el cual dividió al Partido Autonomista. En este periódico colaboraría también Manuel Fernández Juncos.

Revistas literarias

La primera revista literaria de relevancia surgida en Puerto Rico fue La Azucena de Alejandro Tapia y Rivera. Esta inició trabajos el 20 de noviembre de 1870 en Ponce. En esta ciudad se publicó hasta 1871, luego continuó saliendo desde San Juan desde 1874 hasta 1877. Era una revista dedicada a la mujer de corte sociocrítico. Se publicaba tres veces al mes. Entre todos sus colaboradores se encuentra nuestro ilustre Manuel Fernández Juncos.

Eugenio María de Hostos dirigió la renombrada revista Las Antillas en España (en esta aparece su famoso ensayo Romeo y Julieta, donde también colaboró con las revistas El Progreso y La Nación; todas forjaban la identidad literaria del Caribe hispano. En Nueva York colaboró con la revista El Nuevo Mundo.

Juan Morel Campos fue parte del grupo fundador de la revista La Lira. Fue fundada en San Juan. Además de Morel, fue impulsada por Genaro Aranzamendi (1829-1888) junto a Braulio Dueño, Alejandro Tapia y Rivera, Salvador Brau, Felipe Gutiérrez y Juan Tizol. Este estuvo dedicado a la música y a la poesía. Existió hasta 1876. Tuvo cuatro meses de vida, de marzo a junio del mismo año. (https://enciclopediapr.org/content/periodicos-siglo-xix/).

En 1878 el Ateneo Puertorriqueño funda la Revista Puerto-Riqueña dedicada a las ciencias, las letras, las artes y “al suelo donde vimos la primera luz”, como dicen en el epígrafe inicial sus fundadores Manuel Elzaburu y el poeta José Gautier Benítez (61). Esta primera etapa cerró a finales del mismo año en que inició. Sin embargo, continuó en 1905. Ahora bien, inspirado en esta publicación y por la necesidad de que más autores literarios tuvieran su espacio propio, Manuel Fernández Juncos funda en 1887 en San Juan la Revista Puertorriqueña de literatura, ciencia y artes. Ya había sido colaborador de un proyecto similar, la revista literaria El Progreso (1870-1874) fundado por José Julián Acosta para apoyar las ideas liberales y las bellas letras (54).

La Revista Puertorriqueña de literatura, ciencia y artes tenía corresponsales en Madrid,

Londres, Berlín, Roma y Bruselas. Dio a conocer la literatura puertorriqueña en Hispanoamérica y España. Se buscaba reflejar el movimiento intelectual local, nuestras valiosas polémicas y aspectos educativos para aminorar el desconocimiento sobre nuestra cultura. Para esto tenía cuatro secciones: literatura y arte, ciencias naturales, ciencias morales y filosofía, todo un proyecto ateneísta. Brillaron aquí los escritos de importantes personalidades nativas que construyeron el nuevo Puerto Rico de fines del siglo 19, entre los que se encuentran nuestros ilustres Lola Rodríguez de Tió y Luis Muñoz Rivera. Fue considerada una de las mejores revistas literarias de América. Cerró por razones económicas en 1893.

Lola Rodríguez de Tió había creado en Mayagüez La Almojábana en 1881. Salía una vez al año, el día de Nochebuena. Ella era la directora y Bonocio, su esposo, el editor (Jiménez Benítez 125). Ante el cierre de La Revista Puertorriqueña, Manuel Fernández Juncos, Lola Rodríguez de Tió y Luis Muñoz Rivera aparecen colaborando nuevamente con la Revista Blanca de corte literario, iniciada el año de 1896 en Mayagüez. El género que destaca es la poesía. El cuadro El Velorio de Francisco Oller aparece en la portada del 27 de noviembre de 1897. Culminó su primera etapa en 1898.

En este breve recorrido a través de periódicos, revistas, almanaques y calendarios, hemos ofrecido prueba suficiente para saber que nuestros ilustres eran tendencia en su época, a través de los medios de comunicación existentes. Todo lo que escribían era motivo de interés para el público general y para el gobierno. Pero hay algo más, es por estos escritos que hemos podido conocerlos en su día a día, mucho más que con sus libros. ¡Qué vengan más estudios de la presencia de los nuestros en la prensa!